En Resident Evil Requiem la luz en los cuartos no solo ayuda a crear refugios, sino también a combatir enemigos
En el género de terror la luz y su ausencia siempre juegan un papel primordial. La luz representa calidez, seguridad, sentimos que podemos ver todo lo que pasa alrededor de los personajes. La oscuridad representa frialdad, incertidumbre; en el instante en el que no podemos ver, el oído se agudiza y la imaginación comienza a volar.
No necesita haber algo para generar tensión, el puro hecho de que nuestro cerebro sospeche que puede haber algo es más que suficiente para que estemos al filo del asiento esperando brincar. En Resident Evil Requiem, los desarrolladores aprovechan esto de forma excelsa al ponernos en los zapatos de Grace.
La luz como arma
En cuanto vemos la sombra a contraluz de The Hag sabemos que hay que correr para el otro lado, y mientras Grace se ve obligada a explorar los oscuros cuartos y pasillos del Rhodes Hill Chronic Care Center, pasos, cadenas arrastrándose, gruñidos, cualquier sonido representa una amenaza.
Ningún lugar se ve lo suficientemente seguro, hasta que encontramos un cuarto iluminado, al entrar a este pasa algo nuevo, incluso inesperado: The Hag comienza a sufrir y huye. La luz ya no solo es seguridad, es un arma.

Si han seguido las entrevistas y detalles que el equipo de desarrollo ha dado, sabemos que reestablecer la luz durante esta sección nos permite no solo explorar más, sino crear zonas seguras ante The Hag. Pero un foco que se funde, un fusible que deja de ser servir, y otros accidentes pueden volver a ponernos a merced de nuestra perseguidora.
Para nuestra mala suerte Capcom decidió spoilearnos el desenlace de The Hag, pero en dicha cinemática vemos que la piel de esta terrible arma bio-orgánica (B.O.W., por sus siglas en inglés) comienza a quemarse – con humo, incluso – en cuanto entra en contacto con la luz. Esta B.O.W. es terriblemente sensible a la luz, y desde el punto de vista biológico eso la vuelve interesante.

Fotosensibilidad, una cruel realidad
Un grupo de enfermedades que han sido poco estudiadas son aquellas relacionadas a la fotosensibilidad. Una de las mayores limitantes es la falta de animales modelo – lo más normal serían ratones – que padezcan de estas mismas enfermedades. Dado el dolor y síntomas físicos, como quemaduras, que la exposición a luz provoca, el exponer a los pacientes para intentar analizar los cambios en su cuerpo está fuera de toda posibilidad y discusión… claro, a menos que fuéramos Umbrella.
Existen diversas enfermedades que presentan fotosensibilidad, tanto a la luz natural como a la artificial, y qué tan sensible es la piel de las personas depende no solo de la enfermedad sino inclusive de cada paciente en particular. La luz puede llegar a provocar picazón, piel fina y frágil, dolor, hinchazón y enrojecimiento repentinos y dolorosos, y ampollas en la piel expuesta.
Vivir con alguna de estas enfermedades puede ser bastante limitante por todas las consideraciones que las personas que las padecen, así como familiares y amistades, deben tener. Si bien existen medicamentos que pueden ayudar en algunos casos, en general son condicionantes de por vida.
Enemigos fotosensibles
A mi parecer, este énfasis en la luz y la fotosensibilidad no serán usados solo en The Hag, y una parte del juego que creo tendrá mucha relevancia esta parte es la Sala de Aislamiento dentro del hospital.

Dentro de las distintas enfermedades que inducen fotosensibilidad el único grupo que también es sensible a la luz roja visible son las porfirias, enfermedades relacionadas a Lady Dimitrescu – quien algunas personas sospechan tendrá un cameo más allá de un vestuario para Grace -.
El hecho de que esta sección del hospital esté iluminada con esta amenazadora luz roja no solo nos da la pista de “peligro”, sino también de que, quienes se encuentren aquí, probablemente también tengan la luz como punto débil, incluso aun mayor que The Hag.
Dentro de estos enemigos estoy casi seguro que se encontrará también Victor Gideon, quien por necesidad incluso habría tenido que implantarse lentes de visión nocturna. Si en esta sección Grace o Leon se encuentran sin armas y con solo una lámpara como defensa, recuerden que lo leyeron primero aquí… y aunque me equivoque, como sea era una posibilidad.
Resident Evil Requiem no solo incluirá nuevas B.O.W.s, incluso las ya conocidas como los zombies tendrán características nuevas, tanto en comportamiento como en inteligencia – en el aspecto narrativo, así como en el de jugabilidad -. Es justo que de igual forma Grace, nuestra nueva protagonista, y Leon, un viejo y fastidiado lobo de mar, tengan también formas novedosas de deshacerse de dichas amenazas.