En el último tráiler de Resident Evil Requiem hemos confirmado lo que muchos ya sospechábamos, Leon está enfermo y en una carrera contra el tiempo. La infección no es un nuevo y más potente virus, sino nuestro viejo y confiable t-Virus.
Pero este presenta un muy interesante desarrollo narrativo, mostrando un aspecto muy peligroso de estos agentes biológicos: la latencia viral.

¿El t-Virus oculto?
Así como el t-Virus, muchos virus no desaparecen después de atacar a los seres vivos a los cuales infectan, sino que permanecen en estado latente dentro de los mismos. Algunos nunca vuelven a afectar al organismo, mientras que otros esperan el momento oportuno para atacar.
Justo esta segunda estrategia es la que el t-Virus desarrolló en, al menos, siete supervivientes del desastre de Raccoon City – aunque seis ya han fallecido por la enfermedad recién descubierta -. Bautizada por las autoridades como el Síndrome de Raccoon City, potencialmente cualquier persona expuesta al t-Virus la puede desarrollar. Y sí, eso incluye a todos nuestros héroes y heroínas.

La latencia viral es la capacidad que tienen los virus para permanecer ocultos dentro de las células de los huéspedes. Existen muchos virus con esta capacidad, siendo algunos de los más conocidos el de la varicela y el del herpes.
La latencia está regulada por distintos genes, algunos se encargan de que el virus no se active y ataque a la célula hospedera, y otros se encargan de ocultarlo del sistema inmune del huésped.
El virus puede permanecer dentro de las células de dos formas: la primera es por medio de estructuras conocidas como episomas, su material genético está empaquetado dentro de la célula y cuando llega el momento de la replicación celular se pega a algún cromosoma (el ADN empaquetado) del huésped.

La segunda es, como tal, integrarse al ADN del huésped. En este segundo caso las propias células se encargan de replicar el ADN viral. Por si fuera poco, en determinados casos incluso pueden llegar a causar mutaciones suficientes en el ADN hospedero como para provocar cáncer.
¿El Síndrome de Raccoon City es cáncer?
Lo más probable es que este último sea el exacto caso de la latencia del t-Virus. Al ser controlado por el sistema inmune de quienes alcanzaron a recibir alguna vacuna, partículas víricas pudieron haberse incorporado al ADN de sus huéspedes.
De tal forma, el material genético del virus fue mantenido por el propio organismo de Leon, Ada, Sherry, Alyssa, etc. Será interesante conocer si hubo algún detonante para que el virus despertara, era algo programado o si los tiempos entre pacientes del Síndrome de Raccoon City han sido distintos.

Sin embargo, casi sin dudarlo, lo que provoca el t-Virus no es una nueva infección zombie, sino una forma de cáncer. Pero, esto no quiere decir que no pueda usarse para crear nuevos zombies, aquí entran “Elpis”, la esperanza de Victor Gideon, y Alyssa Ashcroft.
Hora de teorías
Como mencioné en mi teoría de la importancia de Alyssa, ella bien pudo haber sido expuesta a la variante oncolítica – que ataca células tumorales – del t-Virus. En Resident Evil Outbreak File #2 nunca se establece que haya recibido una vacuna, pero sí queda implícito que la cura la obtiene durante la misión en el hospital destruido en las Montañas Arklay, ya que, si no participa en ella, se convierte en zombie.
De tal forma, en Alyssa convivieron el t-Virus oncolítico (desarrollado además en tejido vegetal) y el t-Virus epsilon. Puede que ambos se hayan incorporado a su ADN, el primero siempre protegiéndola de los estragos que pudiera causar el segundo.
Si esta integración de ADN’s virales pudo ser heredada a Grace, entonces tenemos dos sujetos de pruebas bastante deseables. Esto nos lleva a The Hag, Emily y los otros “clones” que vemos en el trailer.

Aunque quisiera pensar que no, es probable que The Hag sea Alyssa, o al menos, así como creo serán Emily y los niños, clones de ella. La fotosensibilidad de estas armas bio-orgánicas (B.O.W.’s) bien podría ser justificada con el hecho de que el t-Virus oncolítico mutó en una planta, que requiere luz para crecer – aunque para hacerlo más adecuado tendrían que haber sido verdes -.
En los supervivientes de la destrucción de Raccoon City, pero sobre todo en quienes fueron al hospital, Victor estaría buscando modificaciones al t-Virus ahora integrado en su genoma. Dependiendo de si el virus ha tenido más mutaciones, los resultados de estas podrían dar lugar a Elpis, un virus que podría mejorar a los organismos que lo tienen sin provocar zombificación.
Evidencia de sus resultados bien podrían ser Al Lester, enemigo a vencer en la misión de Outbreak File #2, y todos nuestros héroes, que han realizado hazañas físicas asombrosas. Si bien lo hemos justificado con el poder del guion, Capcom podría haber decidido que se trata del t-Virus integrado a su ADN.

Grace, ¿una B.O.W. o solo la llave?
¿Entonces por qué Grace es la esperanza? Es casi obvio que Victor también está sufriendo los efectos del Síndrome de Raccoon City y que en 2008, desesperado, fue por Alyssa para buscar una cura a su inevitable destino. Pero lo que sea que se haya cultivado en Alyssa no fue suficiente.
La primera conclusión que Victor pudo haber sacado es que Grace no heredó esto de su madre (de hecho, es poco probable) y si el material genético de Alyssa no sirvió, no había motivos para utilizar el de Grace.
En su lugar era mejor experimentar con Alyssa y su ADN, creando clones y haciendo mutaciones para obtener una cura definitiva. Cada clon sería un reservorio natural de cada variante del potencial virus Elpis. Pero cada uno, insuficiente, imperfecto, las personas infectadas en el hospital serían experimentos fallidos. El t-Virus integrado al ADN de Alyssa no generó los grotescos zombies del epsilon, pero como sea transformó a sus huéspedes.

¿Y si Grace sí era clave? ¿Si en su material genético se encontraba la llave a mejores B.O.W.’s? Pero más importante aún, ¿a la cura del Síndrome de Raccoon City? Más allá de que Grace tenga anticuerpos – como sea útiles para Victor -, en su ADN estaría el añorado objetivo de supremacía de Umbrella.
La evolución de la humanidad y el virus que la llevaría a cabo se encuentran en el interior de una joven asustada.
¿Tendré razón? Nos queda muy poquito para saberlo. Pero independientemente de ello, cuando tengamos las respuestas, aquí las explicaremos.
Nos vemos pronto.