Dicen que quien ríe al último ríe mejor, y en el caso de Oswell Spencer, si bien ya no pudo reír por aquello de tener un hoyo en el pecho, definitivamente habría soltado una enorme carcajada al ver cómo el Wesker de TEMU, Zeno, se quedaba sin poderes después de inyectarse su más grande y mejor resguardado secreto: el Elpis.
The Connections e inclusive uno de sus más fieles empleados, Victor Gideon, pensaban que este último regalo de Spencer era “el virus definitivo”, capaz de otorgarles control mental sobre otras personas —tengo la sospecha de que el Mold estuvo involucrado en este rumor—. Pero, en realidad, el mayor secreto de Spencer fue un poderoso antiviral que deshacía cualquier cosa, buena o mala, que hubiera sido resultado de las mutaciones provocadas por el t-Virus.

Una infección persistente
Como bien sabemos, el t-Virus es un potente retrovirus que causa muchas mutaciones en los organismos que infecta. Aunque el objetivo nunca fue convertir a las personas en zombis, sino aumentar y mejorar sus características físicas, como con los Tyrant.
A pesar de que las mutaciones comienzan rápido una vez que el virus entra en el organismo, si la persona puede inocularse con una vacuna antes de que empiecen los síntomas, las mutaciones se detienen o bien no ocurren. Y hasta hace unos meses, por lo que sabíamos, no había consecuencias posteriores a la infección inicial.
Sin embargo, en Requiem se nos mostró que esto no es así y que, como buen retrovirus, integraba su material genético al ADN de sus huéspedes. Cuando vimos a Leon con estas heridas negras, inmediatamente empezamos a temer por la vida de muchos de nuestros héroes y heroínas.

Esta nueva enfermedad, conocida como Síndrome de Raccoon City – ¿ya leyeron su artículo? – parecía haber despertado en varias personas en fechas cercanas y ya había cobrado sus primeras víctimas cuando comienza la historia del juego. A lo largo de Requiem vemos a Leon con síntomas cada vez peores, que incluso interrumpen el ritmo de juego. Hacia el final parece que ya no hay solución para nuestro Papucho Kennedy, pero entonces Grace nos revela la verdad de Elpis:
Adios al T-Virus
Desde el momento en el que la palabra Elpis – esperanza en griego – fue mencionada en el segundo tráiler de Resident Evil Requiem la comunidad se dedicó a debatir qué es lo que podría representar.
Buena parte de la gente especuló que podría ser un virus más potente que el T-Virus y el G-Virus, lo mismo que pensaron Victor Giddeon y Zeno. Si bien sonaba como una idea interesante, a muchas otras personas nos generó muchas dudas esta hipótesis.
El hecho de que el Leon tuviera el Síndrome de Raccoon City (SRC) nos obligó a pensar que la única solución para esta tragedia era un potente antiviral o un virus regenerativo. De hecho, la segunda opción sonaba más ad hoc a lo que habría buscado Spencer, algo que le otorgara fuerza, regeneración, la vida eterna.
El sueño dorado – en viales a tono – del megalómano fundador de Umbrella.

Deus ex antivirus
Pero, al final quienes pensamos que más bien era un tratamiento contra el T-Virus tuvimos razón.
Aunque Elpis funciona básicamente como en Deus ex machina, y soluciona muchos problemas al mismo tiempo – el SRC, Zeno, la guerra de B.O.W.’s que se ha asomado varias veces, frustrar los planes de The Connections -, a diferencia de otros agentes infecciosos que hemos visto en la franquicia (te maldeciré hasta mi tumba, Mold) la verdad es que Elpis sí tiene una justificación científica que lo respalda.
En organismos desarrollados por medio de ingeniería genética, también conocidos como organismos genéticamente modificados (o GMO’s por sus siglas en inglés) hay algo que se conoce como firma de ADN.
Esta es una secuencia de nucleótidos – las letras que conforman al ADN – que sirven para identificar que un organismo fue modificado a este nivel. El objetivo de estas firmas tanto puede ser reclamar la autoría de su creación, reportar robos, uso indebido, o bien, asignar responsabilidades en caso de que ocurra un evento adverso provocado por los GMO’s.
Considerando lo extremadamente megalomaníaco que era Spencer – mira que ponerle ARK a su laboratorio personal y Noah a su IA – no sería de sorprender que el T-Virus contara con una secuencia de nucléotidos con las que Spencer y Umbrella firmaran su trabajo y así poder reclamar su autoría.
Pero, Spencer bien pudo ir más allá y haber integrado en el virus una firma que solo él supiera de su existencia.

Cómo Spencer tuvo la última carcajada
Lo que creo que pasó es que Spencer se dio cuenta que poco a poco su trabajo y objetivo se corrompían a manos de quienes alguna vez consideró parte de su equipo, cada persona buscando sus propios intereses. Era inevitable no solo perder el control, sino que si algo salía mal quien cargaría con la responsabilidad sería él.
Anticipándose casi una década al desastre de Raccoon City, Spencer comenzó a desarrollar, en secreto absoluto, dos proyectos a la par. Elpis, como una forma de tener la decisión final sobre su trabajo; y la herencia de memorias, otra forma de alcanzar “la vida eterna” – esto será el próximo artículo -.
Ambos en apariencia fracasaron. Ambos al parecer fueron exitosos.
Spencer bien pudo haber usado la firma genética en el T-Virus para crear un antiviral que atacara específicamente a esta sección de ADN, destruyendo de tal forma no solo al virus, sino cualquier mutación sea buena o mala que provocará el trabajo de Umbrella, y que ya estaría integrada al ADN de quienes se infectaron.
Es por ello que en Zeno y Leon los efectos del T-Virus en sus cuerpos desaparecen apenas se inoculan con Elpis. En el caso del papucho se cura del Síndrome de Raccoon City, mientras que Zeno pierde los poderes que le otorgan el T-Virus modificado que se inyectó Wesker en Resident Evil 1.

¿Elpis cura todo lo relacionado a Progenitor?
Algo que me ha llamado mucho la atención en las discusiones de la comunidad después de tener Requiem en nuestras manos, es que se han hecho a la idea de que Elpis cura todo lo relacionado al Virus Progenitor, es decir el T-Virus y el G-Virus. De tal forma, se ha llegado al consenso que Sherry ya no tendría sus asombrosas habilidades de regeneración.
Sin embargo, difiero bastante de esta opinión, ya que como tal vez supongan a estas alturas del texto, solo el T-Virus tendría una firma de ADN atacable. Destruir el T por medio de Elpis no solo le daría a Spencer la última risa sobre todos sus enemigos, limpiaría la pizarra para desarrollar un nuevo virus con el cual lograr sus objetivos. Un nuevo virus derivado de Progenitor.
Con el fallecimiento de Spencer, aquí la herencia de memorias entraría en acción. Ya que en un cuerpo nuevo podría empezar a trabajar sin mayores preocupaciones del T-Virus, y con todo el potencial de Progenitor intacto.

¿Y qué hay del G-Virus en Sherry? Pues a falta de confirmación, Sherry todavía tiene poderes, y aunque esto lo hablaremos con mayor profundidad en su propio artículo, creo que el G-Virus no necesariamente cuenta con la firma de ADN para destruirlo debido a la increíble mezcla que se realizó en el pobre cuerpo de Lisa Trevor y que llevó a su creación.
Como te habrás dado cuenta, estas firmas de ADN son de suma importancia para detectar GMO’s, y en Resident Evil, aunque lamentablemente no se nos enseña cómo funciona Elpis, creo que serían una solución muy viable para eliminar este agente infeccioso que por décadas ha sido el epicentro de grandes tragedias.
Espero hayas aprendido algo. Nos vemos pronto.
Fuente: Mueller S (2019) On DNA Signatures, Their Dual-Use Potential for GMO Counterfeiting, and a Cyber-Based Security Solution. Front. Bioeng. Biotechnol. 7:189. doi: 10.3389/fbioe.2019.00189